
Ceremonia Patricio Carvajal
10/09/2025
Ceremonia Aniversario 2025
10/09/2025Palabras del presidente
Muy buenos días a todos los presentes.
En nombre del Directorio, quiero agradecer el esfuerzo de cada uno de ustedes por acompañarnos en esta ceremonia que se ha convertido en una tradición para nuestro Club, en la que conmemoramos a aquellos que perdieron la vida en el terremoto de 1965.
Hoy, domingo 9 de marzo de 2025, nos reunimos en este emblemático lugar, Cerro Mauco, en el sector de Quintero, para recordar una tragedia que marcó a este club y al montañismo de la quinta región.
Recordamos la pérdida de cuatro montañistas, miembros activos de nuestro club, quienes, sin saberlo, se encontraron en el lugar y momento equivocados, disfrutando de lo que más amaban: escalar y estar en contacto con la naturaleza.
Además recordamos a todos aquellos que han dejado huella en este club que este año cumplirá 75 años.
Permítanme relatar los hechos ocurridos:
TRAGEDIA EN CERRO LA CAMPANA 28 de marzo de 1965
Un grupo de 23 montañeros que disfrutaban de escalar en íntimo contacto con la naturaleza se encontraba en plena acción en Cerro La Campana, cuando sobrevino el terremoto que causó pánico, desolación y muertes en diversas regiones del país. Aquella jornada, llegaron al cerro para disfrutar de su pasión, sin imaginar que sería su última experiencia.
Estos andinistas, que hallaban inmensas satisfacciones en buscar los accesos más difíciles, se disponían a disfrutar de un domingo en las alturas. Todo parecía normal; la jornada comenzaba con una marcha firme y alegre, sin saber que el destino les aguardaba con un giro trágico. Un terremoto de grado 6,9 sacudió la tierra, la montaña se hizo inestable y los peñascos, que normalmente ofrecían seguridad y agarre, cedieron ante el sismo
A las 12:33 horas de aquel fatídico domingo, la tierra comenzó a temblar, como si se molestara por las visitas que le eran habituales, se desprendieron rocas, se levantó polvo que por momento cubrió la luz del sol, se escuchó un ruido terrible que provenía del fondo del cerro la campana, al traspasar los rayo de sol la nube de polvo, hubo desconcierto entre los que estaban en ese momento no comprendiendo no comprendieron que lo que siempre había sido relativamente tranquilo se tornó violento en cuestión de minutos, arrastrando a su paso con cuatro personas llevas de vida y con un futuro que quedo truncado por la tragedia, es como si la tierra de vez en cuando cobrara un tributo a los seres humanos y les recuerda que en un solo para de segundos nuestro futuro puede cambiar.
Si cuatro jóvenes: María Teresa Leiva, Nieves Morales, Sergio Campos y Joan Bure, pagaron con su vida el encanto que representa el deporte de montaña para muchos. La marcha, que había comenzado con alegría, en la vuelta se tornó sombría y desconcertante cuando llegó el momento de hacer el recuento de los presentes. Los montañeros se dieron cuenta de las trágicas consecuencias del enojo de la tierra. El regreso fue triste, lento y amargo, pues tuvieron que trasladar los cuerpos sin vida de aquellos que, ese mismo día, eran jóvenes llenos de vida, deleitándose en la búsqueda de cumbres.
Así concluyó un día fatal que ojalá pudiéramos borrar de nuestra memoria y de la realidad.
Cada uno de los fallecidos tenía su propia historia y pasión por la naturaleza. María Teresa Leiva, una entusiasta del senderismo, hay fotografías emblemáticas en los recuerdos del club, se dice que fue una fuente de inspiración para otros jóvenes. su alegría y amor por la montaña contagiaban a todos a su alrededor. Nieves Morales, conocida por su fuerza y tenacidad, era una montañista que había escalado numerosas cumbres en la región. Sergio Campos, otro apasionado de la del aire libre y de la naturaleza y disfruta en de cada expedición, mientras que Joan Bure, era un aventurero y le gustaba desafiarse y ver nuevos horizontes
En los días posteriores, un diario de la zona publicó: «En el cerro La Campana, cerca de Quillota, cuatro excursionistas del Club de Montaña de Valparaíso fallecieron al ser aplastados por el derrumbe de la ladera sur del cerro.»
La tragedia en Cerro La Campana no solo marcó un hito que año año conmemoramos, sino que también dejó una profunda huella en la comunidad del Club de Montaña de Valparaíso y dentro de los clubes de Valparaíso. La pérdida de esos cuatro montañistas fue un duro golpe para sus familias, amigos y todos aquellos que compartieron momentos con ellos en las montañas.
La tragedia ha servido como un recordatorio de la fragilidad de la vida y del respeto que se debe tener hacia la naturaleza. Cada expedición se lleva a cabo con un renovado sentido de responsabilidad, y el legado de los cuatro montañistas continúa inspirando a quienes buscan alcanzar las cumbres, recordándoles siempre que, aunque la montaña puede ser un lugar de alegría y aventura, también conlleva riesgos que deben ser gestionados con prudencia y respeto.
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