
Proyecto de Ley IMPRUDENCIA TEMERARIA
10/09/2025
Ceremonia Patricio Carvajal
10/09/2025Estimados socios y socias,
Hemos llegado a un momento muy especial dentro de esta ceremonia conmemorativa por los 75 años de vida de nuestro querido club. En esta ocasión, queremos rendir un sentido homenaje, lamentablemente de manera póstuma, a don Hugo Zúñiga Motschka.
Cuando mi esposa y yo ingresamos al club, Don Hugo ya era un referente indiscutido en el mundo de la montaña. Lo veíamos como un verdadero guerrero de las alturas, una leyenda viva que encarnaba el espíritu del andinismo y los valores que han dado identidad a esta institución.
Por ello, esta directiva ha querido invitar con especial cariño a su esposa, hijos y demás familiares, para acompañarnos en este merecido reconocimiento. Porque Don Hugo no solo fue un gran montañista, sino también uno de aquellos hombres que ayudaron a construir la grandeza de este club, al que dedicó gran parte de su vida.
A través de este pequeño homenaje, reafirmamos nuestro compromiso de honrar su legado y mantener viva su memoria entre las nuevas generaciones de montañistas.
Hugo Zúñiga Motschka nació el 25 de diciembre de 1942 en Osorno. Se integró al Club de Montaña de Valparaíso a principios de los años sesenta, destacando desde sus primeros pasos por su buena disposición, lealtad y espíritu solidario en la montaña.
A lo largo de las décadas de los 60, 70 y 80, mantuvo una participación activa en numerosas expediciones, convirtiéndose en una figura emblemática del montañismo regional. Fue parte fundamental de equipos liderados por referentes como Julián Bilbao y Gastón Muga.
En 1965, Don Hugo jugó un papel crucial en el rescate del Cerro La Campana, una tragedia profundamente sentida por el Club Monval y que, hasta el día de hoy, se conmemora cada mes de marzo. Su participación en aquel operativo de rescate consolidó su prestigio como montañista comprometido y solidario.
En 1969 logró el primer ascenso al Cerro Monval (6.060 m), nombrado así en honor a su querido club. Ese mismo año, participó también en el ascenso inaugural al Cerro Centenario (5.880 m), bautizado en conmemoración de los 100 años del Club Alemán. Otros hitos incluyen el ascenso al Cerro Don Tiburcio (5.830 m), entre muchas otras cumbres de los Andes.
En los años 70 lideró un ambicioso intento de ascenso al Cerro Mono Verde (4.524 m) por una arista paralela a las canaletas de la cara norte. Aunque no se alcanzó la cima, la expedición quedó registrada como uno de los primeros esfuerzos documentados en esa ruta.
En 1971, formó parte de la expedición al Ojos del Salado, logrando la novena ascensión de la montaña y recuperando objetos históricos como trofeos de la expedición chileno-japonesa de 1970 y una imagen de la Virgen de Guadalupe dejada en 1968 por montañistas mexicanos.
En 1977, integró una importante expedición a la Cordillera de la II Región, conquistando cumbres como el Cerro Tatio (5.380 m), el Zoquete (5.300 m) y una cima secundaria del Palpana (6.010 m), bautizada como El Mercurio.
Instructor de montaña e integrante del Cuerpo de Socorro Andino, su trayectoria incluye numerosos ascensos en los Andes Centrales. Uno de los logros más significativos de su vida montañera fue alcanzar la cumbre del Mont Blanc, en Francia, acompañado por su hijo Claudio.
Hugo Zúñiga es recordado por su espíritu explorador, su liderazgo en expediciones complejas y su profunda contribución al desarrollo del montañismo en la Región de Valparaíso. Su nombre figura en los registros históricos del andinismo chileno y ha sido citado en diversas publicaciones como la Revista Andina y los Anuarios de Montaña.
Su vínculo con el Club Monval fue más que deportivo: allí conoció a su esposa y forjó amistades para toda la vida. Sin duda, Don Hugo Zúñiga M. dejó una huella imborrable en la historia del montañismo chileno.
Gracias don Hugo por todo lo aportado para la grandeza de este club





